lunes, 16 de febrero de 2026

 Por: Lic. Julio Rodríguez

Abogado y comunicador

Como abogado y comunicador, expreso mi más firme rechazo al apresamiento del comunicador Radhamés Sánchez, ocurrido mientras ejercía su labor informativa dando cobertura a una fuente de alto interés público en Loma Miranda.

La detención de un periodista en pleno ejercicio de sus funciones constituye un grave precedente para la democracia y un atentado directo contra la libertad de prensa y el derecho constitucional de la ciudadanía a estar informada. El periodismo no es un delito; por el contrario, es un pilar esencial del Estado social y democrático de derecho, especialmente cuando se trata de cubrir manifestaciones, conflictos sociales o temas ambientales que concitan el interés nacional.

Resulta inaceptable que, en lugar de garantizar condiciones de seguridad y respeto para quienes informan, se recurra a acciones coercitivas que intimidan y silencian. Ninguna autoridad puede colocarse por encima de la Constitución ni utilizar la fuerza pública para obstaculizar el trabajo periodístico, mucho menos cuando no existe evidencia de que el comunicador haya incurrido en conducta ilícita alguna.

Desde una perspectiva jurídica, este hecho exige una investigación objetiva y transparente, así como garantías de no repetición. Desde una perspectiva ética y social, demanda una condena clara y contundente de todos los sectores comprometidos con la libertad de expresión.

Reitero mi solidaridad con Radhamés Sánchez y con toda la prensa dominicana. Defender el ejercicio libre del periodismo es defender la democracia, la legalidad y el derecho del pueblo a conocer la verdad.





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