Este órgano tenía de misión llevar a Haití a un escenario en el que un presidente electo tomara posesión, pero ante la falta de elecciones y el tenso clima de inseguridad reinante, el país ha quedado atrapado en medio de un enorme socavón institucional.
¿Y ahora qué?
Primero, ante todo, al no producirse ninguna transferencia de poder a nuevos líderes electos, el fracaso estrepitoso cae sobre la responsabilidad primaria del Consejo al no cumplir la misión que le fue encomendada.
El CPT era la figura legal que gestionaba las acciones públicas, pero ahora, muerta sus funciones, el país queda metido en un tremendo hoyo. A lo largo de su gestión, el Consejo fue acusado de abusos, corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, privilegios indebidos y ventajas consideradas “indecentes”.
En efecto, su ruinoso desempeñó pone ahora a ese país en vilo, a Republicana Dominicana en estado de alerta y a la región en su conjunto en modo vigilancia. Como dice el refrán local: ‘De cualquier estornudo haitiano, aquí se siente un resfriado’.
El CPT era la figura legal que gestionaba las acciones públicas, pero ahora, muerta sus funciones, el país queda metido en un tremendo hoyo. A lo largo de su gestión, el Consejo fue acusado de abusos, corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, privilegios indebidos y ventajas consideradas “indecentes”.
En efecto, su ruinoso desempeñó pone ahora a ese país en vilo, a Republicana Dominicana en estado de alerta y a la región en su conjunto en modo vigilancia. Como dice el refrán local: ‘De cualquier estornudo haitiano, aquí se siente un resfriado’.
Desde este sábado 7, Haití presenta una situación política extrema en gravedad, al producirse una ausencia total de autoridad, sin representación, sin funcionarios electos, sin presidente, sin senadores, sin diputados, sin síndicos.
El peligro de esta situación se traduce en una estabilidad que puede dar paso a que grupos criminales y hasta sectores de oposición se lancen a apoderarse de ese espacio. En caso se ocurrir, ¿Quién tendría la autoridad para instruir detenerlos, quién los procesaría ante la justicia? Nadie.
Y del poder judicial, este vacío de poder pone boca abajo al sistema de justicia. Todo queda paralizado. ¿Cómo serían llevado a juicio los reclusos?.
El periodista haitiano Robenson Geffrard, que escribe para el diario capitalino Le Nouvelliste, ha dicho sobre este trance que este sábado, en la Villa d’Accueil, se celebrará una ceremonia en presencia del cuerpo diplomático e invitados, donde el presidente del Consejo Presidencial, Laurent Saint-Cyr, pronunciará un discurso de salida del cargo.



