Cuatro guardias penitenciarios implicados en la muerte de un hombre negro encarcelado, cuya brutal paliza en una prisión del norte del estado de Nueva York el año pasado quedó registrada en videos de cámaras corporales, fueron sentenciados este viernes a penas de hasta 22 de años de cárcel.
Los cuatro se habían declarado culpables en septiembre, apenas dos semanas antes del inicio del juicio a un grupo de guardias acusados de la muerte de Robert Brooks, quien fue golpeado mientras estaba esposado en el Centro Correccional de Marcy el 9 de diciembre. La paliza a Brooks, de 43 años, causó indignación y exigencias de una reforma penitenciaria.
Nicholas Anzalone y Anthony Farina, que enfrentaban el cargo principal de asesinato antes de declararse culpables de un cargo menor de homicidio involuntario en primer grado, recibieron condenas de 22 años cada uno. Otros dos guardias acusados de homicidio involuntario en segundo grado también se declararon culpables: Michael Mashaw fue sentenciado a entre tres y nueve años de prisión, mientras que David Walters recibió una condena de entre dos años y cuatro meses y siete años.
Brooks cumplía una condena de 12 años por agresión en primer grado desde 2017 y fue trasladado a Marcy desde una cárcel cercana la noche en que fue golpeado. Los videos muestran cómo recibió un golpe en el pecho con un zapato, y cómo fue levantado por el cuello y luego dejado caer.
Durante la audiencia judicial de sentencia, los fiscales leyeron declaraciones de familiares de Brooks, incluyendo a su hermano, Jared Ricks, quien escribió que esperaba que "el comité de bienvenida" mostrara más compasión por los cuatro acusados a su llegada a la prisión estatal como reclusos de la que ellos mostraron a su hermano, según el diario Syracuse.com.



