Luis José López, encargado de Comunicaciones de Aerodom, explicó a Diario Libre que, hasta el momento, no se han registrado cancelaciones ni retrasos atribuibles a esta situación.
"Por el día de hoy, en base a lo que nos dicen las aerolíneas, esperan hacer los vuelos sin inconvenientes. Es posible que en los próximos días (a partir del lunes) haya afectaciones, pero están haciendo el esfuerzo de minimizarlas", aseguró.Agregó que Aerodom se mantiene en comunicación con los operadores y continuará informando sobre cualquier posible cambio en las operaciones.
La alerta
La advertencia de Airbus surge tras detectar que la radiación solar extrema podría comprometer los sistemas de vuelo y el control de las aeronaves en ciertos modelos. El fabricante recomendó realizar un mantenimiento inmediato a unas 6,000 unidades pertenecientes a las series A319, A320 y A321.
El incidente que motivó la alerta ocurrió el pasado 30 de octubre, cuando el vuelo 1230 de JetBlue, operado con un Airbus A320 en la ruta Cancún–Newark, experimentó un brusco descenso de altitud. La tripulación debió realizar un aterrizaje de emergencia en Tampa, Florida, donde unas 15 personas fueron trasladadas a centros médicos para recibir atención.
Entre las compañías más impactadas se encuentra la colombiana Avianca, que informó en un comunicado que alrededor del 70 % de su flota está afectada y prevé "perturbaciones importantes en los próximos diez días", según escribió en un comunicado. La venta de billetes está suspendida hasta el 8 de diciembre.
El impacto también se ha sentido en Asia y Oceanía. En Filipinas, Philippine Airlines y Cebu Pacific cancelaron más de 40 vuelos, ofreciendo reembolsos y cambios de fecha a los pasajeros afectados.
Desde Nueva Zelanda, Air New Zealand advirtió en sus redes sociales que el "problema de software global que afecta a los aviones Airbus A320neo" alterará la prestación regular de sus servicios.
Mientras que la japonesa All Nippon Airways (ANA) ha cancelado más de 60 vuelos, indicando que la inspección de cada aeronave afectada puede tomar unas cuatro horas, lo que ha obligado a reajustar significativamente su programación.



