El empresario Fran Rainieri, presidente y CEO del Grupo Puntacana, destacó que la capacidad de trabajar unido del sector empresarial de Santiago ha sido uno de los motores más poderoso de desarrollo de esta ciudad, que tiene un aeropuerto de primer nivel, hospitales emblemáticos, agroindustria exportadora y zonas francas pujantes.
“Otro es el paisaje urbano de este Santiago que se levanta en el Cibao como un monumento a la constancia, a la unidad de sus empresarios y al trabajo esforzado de sus ciudadanos, eso prácticamente no existe en el resto del país”, enfatizó.
Reinieri fue el orador invitado del Almuerzo Empresarial de CAPEX “Construyendo futuro desde la visión empresarial”, realizado en el Centro de Convención y Cultura Dominicana-UTESA, encabezado por la vicepresidenta de la República Dominicana, Raquel Peña, el cual contó con la presencia de líderes empresariales de la región Norte y otras personalidades invitadas.
Las palabras de bienvenida del orador invitado fueron pronunciadas por Miguel Lama, presidente de CAPEX, quien resaltó su trayectoria empresarial, afirmando que ya forma parte de la historia contemporánea del país y que hace más de cinco décadas cuando gran parte de la nación veía el Estado dominicano como una parte aislada y con enormes limitaciones, Reinieri vio algo muy distinto: vio posibilidad, vio futuro, vio un destino.
A modo introducción de la conferencia, Rainieri dijo que lo que hoy conocemos como Punta Cana comenzó con una visión que muchos consideraban imposible. Sin embargo, décadas después ese proyecto se convirtió en uno de los referentes turísticos y empresariales más importantes del Caribe. Dijo que la historia de Punta Cana es también una historia de liderazgo, estrategia y visión de futuro. Compartió parte de esa trayectoria y las lecciones detrás de una de las transformaciones empresariales más impactantes de la República Dominicana.
En su conferencia, reflexionó que hoy el mundo vive una transformación política profunda y que Estados Unidos y Europa han entendido que no pueden depender totalmente de Asia. Ahí aparecen-agregó-las nuevas oportunidades, y Santiago tiene condiciones extraordinarias, zonas francas, universidades, escuelas técnicas, infraestructuras y, sobre todo, una cultura de trabajo. Hace 25 años la zona franca de Santiago era esencialmente textil, hoy eso se quedó atrás, el que no evoluciona, se queda fuera.
Precisó que hay que pensar más allá e integrarse a la cadena de producción, en desarrollar productos y marcas propias.
Asimismo, expuso que el Cibao es el mayor exportador de cigarros del mundo y produce muchos de los 10 mejores puros que se fabrican, cuenta con fábricas impresionantes para cualquier visitante y con un grupo de empresarios unidos en Procigar que ha posicionado muy bien al país.
“Pero necesitamos llevar eso a otro nivel, los cubanos, en su momento, lograron que el termino habano se convirtiera en sinónimo de excelencia cuando se hablaba del tabaco. Nosotros tenemos que mercadear el destino del Cibao como la capital mundial del cigarro y crear una serie de atractivos que permitan que, de la misma manera en que visitamos viñedos en cualquier país productor de vino en el mundo, la gente se sienta atraída a recorrer esta región.
Aseguró que el Cibao es ya una zona consolidada de la República Dominicana, con un Producto Interno Bruto mayor que el de Honduras, con una clase empresarial pujante, pero consideró que tiene que forjar el paradigma e incursionar en nuevas áreas, nuevas oportunidades, entre ellas la industria farmacéutica, la importación, la cadena de suplidores, la industrialización de productos agrícolas para importación, entre otras.
“El Estado invierte en el Cibao más de una tercera parte de su presupuesto de inversión, ustedes, también tienen que recordar que tienen que seguir aportando en lo social y en lo ambiental. Punta Cana existe por el sector privado, todo prácticamente lo ha construido el sector privado…No podemos sentarnos a esperar al Estado”, subrayó.
En ese orden, Frank Rainieri significó que la visión y perspectiva de los políticos tienden a ser un poco diferente a las de los empresarios. Eso nos obliga-añadió- a nosotros a liderar los cambios para que estos no lleguen de político populista, cuya agenda será siempre contraria a la de desarrollo del sector empresarial.
Recordó que el Santiago de los Grullón, los Pastoriza, los Cabral y demás no es el mismo de hoy, pero la base que construyeron sigue ahí. Exhortó al sector empresarial de Santiago continuar la revolución social, económica y ambiental, iniciada hace 60 años por un grupo de cibaeños.



