Santo Domingo, RD. – El Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) otorgó a los centros educativos del Nivel Secundario la facultad de definir sus propias normas sobre el uso de celulares durante recreos, recesos y desplazamientos en áreas comunes escolares.
La medida también busca que cada centro educativo pueda adaptar sus normas a su propia realidad, tomando en cuenta la cantidad de estudiantes, los espacios disponibles y el nivel de supervisión durante los descansos. En ese contexto, el uso de celulares deberá manejarse con criterios de responsabilidad, respeto y protección de la convivencia escolar.
Uso de celulares en recreos quedará bajo decisión de cada centro
La disposición está contenida en la Orden Departamental 011-2026, normativa que busca regular la presencia y utilización de dispositivos electrónicos dentro del entorno escolar, especialmente durante la jornada académica.
Según el documento oficial, cada institución podrá decidir si permite, restringe o prohíbe el uso de celulares fuera del horario de clases, tomando en consideración su reglamento interno y las necesidades particulares de su comunidad educativa.
En los casos donde se autorice el uso de dispositivos móviles durante los descansos, los estudiantes deberán emplearlos de manera adecuada, respetando las normas de convivencia y evitando acciones que alteren el ambiente escolar o afecten la privacidad de otros miembros de la comunidad educativa.
La normativa también deja abierta la posibilidad de que los centros educativos establezcan prohibiciones totales sobre el uso de celulares en áreas comunes, siempre que dichas medidas estén contempladas dentro de sus protocolos institucionales.
Uso limitado a fines pedagógicos
El Minerd reiteró que los dispositivos electrónicos únicamente podrán utilizarse dentro de las aulas cuando exista una finalidad educativa y bajo supervisión directa de docentes o autoridades escolares.
Las actividades que involucren el uso de celulares deberán estar previamente integradas en la planificación académica y contempladas en el protocolo interno de cada centro.
Fuera de esas condiciones, los estudiantes deberán mantener los equipos apagados y guardados durante el horario escolar. La disposición incluso contempla que las instituciones puedan habilitar espacios seguros para almacenar los dispositivos mientras se desarrollan las clases.
Medida busca reducir impacto de pantallas y redes sociales
La nueva regulación forma parte de una estrategia orientada a disminuir la exposición excesiva de niños y adolescentes a las pantallas y redes sociales dentro del ámbito educativo.
Las autoridades educativas han expresado preocupación por los posibles efectos negativos del uso constante de celulares en el rendimiento académico, la salud emocional y la convivencia escolar.
Asimismo, la ordenanza incorpora medidas relacionadas con la protección de datos personales y la privacidad de estudiantes, docentes y personal administrativo. Entre ellas, se prohíbe grabar, fotografiar o difundir contenido audiovisual sin autorización previa.
Aplicación gradual en los centros educativos
La aplicación de estas reglas dependerá de la organización interna de cada plantel, por lo que los equipos directivos deberán orientar a estudiantes, docentes y familias sobre los límites establecidos. La intención es que las medidas no se apliquen de forma improvisada, sino conforme a normas claras, conocidas por toda la comunidad escolar.
En ese proceso, el uso de celulares deberá vincularse a criterios de responsabilidad, seguridad y respeto. Cuando un centro permita dispositivos móviles durante los recreos, también tendrá que definir mecanismos de supervisión para evitar conflictos, grabaciones no autorizadas o situaciones que puedan afectar la convivencia dentro del recinto educativo.
El reglamento también contempla acciones preventivas contra el ciberacoso, la humillación digital y otras formas de violencia virtual que puedan surgir dentro de la comunidad educativa.



