Con el funcionamiento de dichas obras que impulsa el Gobierno se espera la viabilizarían del tránsito el cual en los últimos años se ha convertido en un caos, en esta urbe que experimenta, un acelerado crecimiento estructural, comercial y poblacional, en las últimas décadas.
De acuerdo a las estimaciones de las autoridades el monorriel podría estar listo en el primer trimestre del nuevo año, cuya entrada en operación, concretizará el servicio que ofrece el teleférico en materia de cantidad de usuarios.
Se trata de dos obras de gran trascendencia en materia de movilidad, porque además de estas infraestructuras, entrarán en operación las rutas alimentadoras de los mismos, que conectarán el suroeste, norte, este, lo que al propio tiempo sacará de circulación unidades del viejo sistema de “concho”
Pero además la terminación de estas obras, llevan consigo la repavimentación de las principales calles y avenidas céntricas y periféricas, que han sido afectada y deterioradas con los trabajos que se llevan a cabo.
El Monorriel de Santiago no entró en operación a finales de 2025 como se había anunciado, sino que su puesta en marcha se ha reprogramado para el primer trimestre de 2026, según informaron autoridades, debido a ajustes técnicos y modificaciones en el trazado.
Especialmente en el entorno universitario, donde se reubicó parte del recorrido, que habrá de conectar las universidades UTESA y PUCMM.
Aunque la obra ha avanzado significativamente y ya hubo pruebas dinámicas, los retrasos han pospuesto su funcionamiento, integrándose al Sistema Integrado de Transporte (SIT-Santiago) con el teleférico y autobuses OMSA, iniciativa esperada por muchos y quejas de transportistas, éstos últimos alegando la salida de muchas de sus unidades.



