martes, 14 de abril de 2020

El escándalo que involucra a Taiwán y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) parece no detenerse y promete nuevos capítulos que podrían derivar en consecuencias graves contra la institución internacional dirigida por Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

Es que a la réplica hecha por la presidenta Tsai Ing-wen la semana pasada contra el responsable de la organización fue el comienzo de una embestida que continuó en las últimas horas con la publicación de una carta que la isla había enviado a la institución en diciembre pasado.

La polémica nació luego de que la OMS desmintiera que Taiwán había advertido sobre el incipiente brote de un nuevo tipo de neumonía que se había comenzado a observar en Wuhan, China.

 Sin embargo, el Centro para el Control de Enfermedades de aquel país -enfrentado históricamente contra China- emitió un comunicado en el que revelan el contenido y la fecha de envío de la carta. “En respuesta a la negación de la OMS de que Taiwán alguna vez lo alertó sobre la posibilidad de transmisión de COVID-19 de persona a persona, el Comando Central del Centro Epidémico” reveló el contenido de aquellos correos.

“Los Centros para el Control de Enfermedades de Taiwán (CDC, por sus siglas en inglés) se enteraron de fuentes en línea de que había habido al menos siete casos de neumonía atípica en Wuhan, China. En China, el término ‘neumonía atípica’ se usa comúnmente para referirse al SARS, una enfermedad transmitida entre humanos causada por el coronavirus”, comienza el comunicado.

En el aviso de prensa, el gobierno de Taipei explicó: “Debido a su experiencia con la epidemia de SARS en 2003, Taiwán realizó un seguimiento atento de la información sobre el nuevo brote. El 31 de diciembre de 2019, Taiwán envió un correo electrónico al punto focal del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), informando a la OMS sobre su comprensión de la enfermedad y también solicitando más información de la OMS”.


“Dada la falta de claridad en ese momento, así como los muchos rumores que circulaban, el objetivo de Taiwán era garantizar que todas las partes relevantes permanecieran alertas, especialmente desde que el brote ocurrió justo antes de las vacaciones del Año Nuevo Lunar, que generalmente ve enormes cantidades de personas para viajar. Para ser prudentes, en el correo electrónico nos esforzamos por referirnos a la neumonía atípica, y notamos específicamente que los pacientes habían sido aislados para recibir tratamiento. Los profesionales de la salud pública podían discernir de esta redacción que había una posibilidad real de transmisión de la enfermedad de persona a persona. Sin embargo, debido a que en ese momento todavía no había casos de la enfermedad en Taiwán, no podíamos afirmar de manera directa y concluyente que había habido transmisión de persona a persona”, advertía claramente el correo.

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