
Imagínese que saborea, tranquilamente, un café de McDonald’s, y, cuando ya va por el último sorbo, ve a un ratón descansando en el fondo del vaso. No, no se trata de ficción, es realidad.

“Yo siempre le quito la tapa a mi café para tomarme el último sorbo. Y cuando lo removí, había una pequeña sorpresa en mi vaso. Era una ratón muerto”, relató Morais a CBC News.
“Yo sentí como náuseas en el estómago”, describió el consumidor.